lunes, 27 de junio de 2011

PRIMER DÍA.

Pues heme aquí, sentada en casa dándole desayuno a mi bebé a las 10 de la mañana, planeando el menú de la comida de hoy y escribiendo estas letras acerca de mi estadía en casa la mayor parte del día.
Eso de estar de mamá de tiempo completo y ama de casa es muy aburrido, pensaba yo, hay que trabajar, aprovechar nuestro lado profesional, sacarle jugo a la carrera que estudiamos, la vida no sólo se trata de ser mamá, ama de casa y/o esposa, se trata de ser mujer, profesionista, independiente.
Sin embargo, ahora soy ama de casa, mamá de tiempo completo y esposa.  Muy cierto ese decir de que la vida nos da sorpresas.
Cierto es que sigo pensando que debemos ser también mujeres e independientes, pero ahora creo que estar la mayor parte del día en casa no es lo peor que pueda pasarme, por el contrario considero que ha sido una bendición aprovechar a mi nena de esta manera, verla crecer, educarla y perderme, en tanto entra a la escuela, los menos momentos posibles.
Pero como en todo, no todo es bello y cálido, pues me está costando adaptarme a esta nueva vida, sentirme útil con todo esto que hago en casa y no inútil por haber dejado el trabajo de oficina.  Hay días en que me hace falta el trato con los compañeros de oficina, el servicio al público.  Así que a través de estas letras deseo compartir con amigas, amas de casa, trabajadoras, esposas, mamás, en fin, con mujeres, lo que es desempeñar estos papeles en el día a día, y retroalimentarme de quienes así lo deseen.